Omisiones de la autoridad

 


 

Uno no está para dar consejos, pero ayer que miraba a las autoridades desfilar en una de esas manifestaciones del Carnaval, al menos eso mostraba la foto, pensé que deberían ser prudentes, sobre todo cuando en una de esas avenidas paralelas al fandango, estaba un ejemplo de omisión, que está abierto desde agosto del 2025, sí, hace seis meses. No imaginaba, que horas más tarde, sucediera un lamentable accidente que derivara en una terrible y absurda muerte

Cuando transitaba por la Carrasco, siempre pedía que ojalá no se abriera una zanja justo cuando el camión urbano pasara por ese punto, lo mismo pensé, y lo expresé, cuando fue el desfile revolucionario del 20 de noviembre, sobre todo por el riesgo de que el pavimento no soportara el paso de los contingentes. Son riesgos que las autoridades deberían medir, y no es que se sea extremistas.

Lamentablemente anoche pasó lo que todo mundo rogaba que no sucediera: un accidente de terribles consecuencias que dejó la muerte de una persona, un investigador del CIIDIR que cayó con su unidad en el socavón de la Carrasco, ese punto al que le han hecho varios memes. Fue el profesionista quien murió, pero pudo ser cualquier otro guasavense.

El lamentable hecho ha provocado indignación en la comunidad y han lanzado críticas fuertes hacia el gobierno municipal por no haber corregido esa irregularidad que lleva al descubierto ya seis meses que se cumplen en este febrero que inicia hoy.

Rescato dos de esos reclamos en redes, pero que son coincidentes. Una de ellas es escrita por el compañero Sergio Ernesto Gómez y la otra por Javier Eduardo Lugo, ex dirigente del PAN en Guasave y actual integrante del Comité Directivo Estatal de ese partido: La negligencia mata.

Y sí, como escribe Sergio Ernesto “La corrupción mata, las malas obras matan, las obras sin mantenimiento matan, la negligencia mata, la improvisación mata, culpar al anterior para justificar la inacción mata, esperar a que llegue el presupuesto para reparar o reconstruir sin poner a trabajar la imaginación para obtener ingresos inmediatos, mata”...

¿Qué dirá la autoridad sobre el terrible accidente, cómo justificar que no se haya canalizado inversión para resolver, bastaría solo decir que no había recursos y si no era así, por qué no haber cerrado ese tramo a circulación?

Luego entonces, después de la muerte tan absurda del investigador se empezará a corregir la falla, o tratarán de desactivar las críticas, pero creo que cuestionar esto, o las fallas constantes en servicios tan elementales, como lo es el drenaje sanitario que corre por las calles, no es bajeza. Es elemental pedir al gobierno que resuelva.

Odio decir esta frase, sobre todo por el momento tan triste, pero creo que hay quienes la aplican seguido: “Después del niño ahogado tapan el pozo”, un dicho popular que se aplica cuando sucede una desgracia. Luego entonces los funcionarios no deberían ser tan reactivos, mejor traten de hacer el trabajo y ser previsores.


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