La cargada, el viejo estilo priista, pero ahora de otro color...
Un fin de semana político es el que vivió Sinaloa, cargada de declaraciones con bastante contenido, que de pronto nos da la impresión de que los protagonistas no miden consecuencias de sus dichos, ni de sus actos, a pesar de estar pisando terrenos con arenas movedizas, en las que de pronto pudieran batallar para salir, o, en el peor de los casos, quedarse en el intento. Le comentaba a uno de mis lectores que al menos hay gente metódica dentro del movimiento de la llamada 4T, me refiero a Alfonso Ramírez Cuellar, quien este sábado y domingo giró por Sinaloa, en específico Mazatlán y Culiacán, quien, palabras más, palabras menos, comentó que Morena asume los costos de las acusaciones que pesan contra connotadas figuras del poder en Sinaloa a quienes se les acusa de tener vínculos con el narcotráfico, pero al mismo tiempo se curaba en salud diciendo que el movimiento tiene una alta aceptación en el estado. Creo que aún no se pueden medir consecuencias del mayor de los escándalos...