Guasave 431 años, ya. Hemos crecido como entenados

 


Por la mañana, cuando me dirigía a tomar un café conversador, giré mi mirada al camellón del bulevar Las Palmas, que oficialmente se llama Romualdo Ruiz Payán, lo miré abandonado, solo le dan vida esos árboles que en el antaño fueron plantados y que no requieren de tanta agua para sobrevivir; algunos de ellos están secos, pero lo que es en sí el área que debe estar verde, levanta una ligera polvareda cuando llegaban olas del viento matutino.

Luego, mi vista se posesionó sobre la basura acumulada a un costado de lo que se supone es una pantalla del Panteón, en donde había desechos acumulados, abajo, está el jardín que intencional e irresponsablemente se ha dejado morir.

Les comento esto por los post lanzados desde gobierno que ‘festejan’ el 431 aniversario de la ciudad, que ha crecido a empujones, de manera anárquica, rescatando solo girones de esa historia que han documentado historiadores, quienes le atribuyen a Hernando de Villafañe o Martín Pérez su fundación luego de la llegada de los españoles; aunque habría que decir que esta región ya tenía su historia.

En estos días que se celebra la fundación de la ciudad, nos atrapan interrogantes del por qué, siendo tan longeva, no tengamos un desarrollo sostenido, por el contrario, seguimos siendo esa región tan intangible que no guarda rastros de su pasado.

Hay quienes nos enorgullecemos con el hecho de que los políticos nos llamen el Corazón Agrícola de México, o ser la tierra de mujeres y hombres fuertes, leales, comprometidos, aunque los estudios digan que ya tiene colesterol, combinado con triglicéridos en sus venas y en cualquier momento le puede dar un infarto por ser víctima de malas políticas y el mal desempeño de sus gobernantes.

Cierto, somos una región rica, por su gente, por esa vocación agrícola, por su solidaridad. Tradicionalista y en ocasiones me da la impresión de ser una sociedad estoica, por no actuar o exigir cuando algo está mal.

Cuenta la historia que aquí había guerreros, pero al pasar de los años algo sucedió, pues llegaron los días de la instauración de los gobiernos y con ellos llegó la cleptocracia de esa clase política.

Hemos sido gobernados por intereses, por grupos con visión patrimonialista, en donde el poder se ha heredado a los hijos o a los grupos de poder, incluso se ha querido extender a los nietos.

Gobiernos ‘cortoplacistas’ que se enfocaron en sus trienios, sin ver al futuro y las consecuencias ahí están: Una ciudad con un crecimiento muy lento e inclusive anárquico a pesar de ser una región longeva. Con un río que no ha sido valorado, al que le caen aguas negras y azolvado.

A lo largo de mi carrera como reportero, he escuchado frases de candidatos y luego mandatarios que decían ser los más amigos de Guasave, pero finalmente nos han dado trato de entenados y no como hijos de Sinaloa, pues resumimos que no nos han dimensionado, en comparación de los grandes polos de desarrollo de este estado.

Ojalá llegue el día en que un gobernante no nos vea como sus entenados y destine el recurso para el desarrollo; o que un gobernante local exija lo que nos corresponde y nos lleguen obras prioritarias, de verdadero impacto social, como los necesarios colectores pluviales en el norte y poniente de la ciudad. 

Esto por supuesto es un punto de vista muy personal.

Abrazos a los ciudadanos de esta longeva ciudad por sus 431años. Me corrigen si me falta alguno, pero creo que no.

Gracias por sus lecturas y sus mensajes.

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