La cargada, el viejo estilo priista, pero ahora de otro color...

 


Un fin de semana político es el que vivió Sinaloa, cargada de declaraciones con bastante contenido, que de pronto nos da la impresión de que los protagonistas no miden consecuencias de sus dichos, ni de sus actos, a pesar de estar pisando terrenos con arenas movedizas, en las que de pronto pudieran batallar para salir, o, en el peor de los casos, quedarse en el intento.

Le comentaba a uno de mis lectores que al menos hay gente metódica dentro del movimiento de la llamada 4T, me refiero a Alfonso Ramírez Cuellar, quien este sábado y domingo giró por Sinaloa, en específico Mazatlán y Culiacán, quien, palabras más, palabras menos, comentó que Morena asume los costos de las acusaciones que pesan contra connotadas figuras del poder en Sinaloa a quienes se les acusa de tener vínculos con el narcotráfico, pero al mismo tiempo se curaba en salud diciendo que el movimiento tiene una alta aceptación en el estado.

Creo que aún no se pueden medir consecuencias del mayor de los escándalos del poder en Sinaloa y la forma en cómo le pegará a la 4T en las urnas en junio del 2027, sin embargo tienen una ventaja, la oposición no está articulada y en los eventos que se han tenido, al menos en Guasave, no vemos gente nueva, ni veo que se estén construyendo liderazgos, a no ser que como lo comentó aquel priista en una de las mesas de café, nos tengan una verdadera sorpresa, y aquí sí, como dicen, hasta no ver, no creer.

¿Hay cargada desde gobierno?

Este fin, también estuvieron Imelda Castro y Graciela Domínguez, dos de las mujeres que corren en el taste por la candidatura al gobierno del estado, las que parece ya dejaron muy, pero muy atrás a Tere Guerra, quien no tuvo una buena salida o de plano le afecta el entorno, tal vez por eso la alcaldesa Cecilia Ramírez decidió entrar en un plan ‘B’ y dio un brinco al barco de Chelita, como le dicen los amigos.

El evento de la diputada federal fue en el Héroes de Sinaloa, se vio a la estructura del gobierno, y aunque los voceros indicaron un sobrecupo, la realidad es que en las transmisiones no se observaba el lleno completo, como que no cumplieron con la cuota que les tocaba llevar a cada uno de ellos, pero eso sí, me comentaron, la alcaldesa tuvo que escuchar peticiones de los asistentes que solicitaban más pavimentos, pues había un tierrero. Sonó a reclamo.

La sola presencia de la alcaldesa ya muestra que no hay piso parejo dentro de las competidoras morenistas, pues un día antes estuvo la senadora y no se vio la estructura de gobierno, a menos que, no los inviten o de plano no estén contemplados en ese equipo.

Lo que si es cierto es que estamos a unos días de que se defina quien será el coordinador estatal de Morena, partido que como sabemos, está en medio del escándalo mayúsculo por las presuntas ligas con el poder fáctico, cuyos efectos pudieran verse reflejados en las urnas. ¿En qué porcentaje? El tiempo lo dirá.

Acá la duda es saber cómo las aspirantes administrarán los negativos que tienen y cómo les afectará el factor Rocha, pues todas pertenecen al movimiento, y aunque la senadora Imelda no tenía ese tutelaje o marca, finalmente, en caso de ser la ungida, tendrá que luchar contra ese factor, pues será la bandera de la oposición en campaña.

 

Gracias por sus lecturas y mensajes.


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